La trampa de la motivación

Capítulo 3 - En busca del propósito

Nos han hecho creer que para actuar necesitamos “ganas”. Que sin motivación no hay disciplina, ni resultados. Pero… ¿y si la motivación fuera justo lo contrario de lo que nos han contado?

Es biológicamente imposible que tengamos la motivación de hacer justo lo que vamos a hacer a cada momento. Eso implicaría una de dos opciones:

  • O hacemos sólo lo que nos apetece hacer ¿qué nos diferencia del animal?

  • O nos motivamos en cada instante para hacer lo que tenemos que hacer

Ninguna de las dos es realista y sólo un ser omnipotente puede identificar querer con hacer en todos los instantes de su vida.

Hace poco publiqué en mi Substack un ensayo que desmonta esta ilusión.
Hablo de Kobe Bryant entrenando sin esperar a sentirse inspirado, de la diferencia entre motivos y motivación, y de cómo diseñar un terreno de juego que no dependa de tu estado de ánimo.

Es un texto incómodo para una sociedad adicta al “haz lo que te apetezca”.
Y quizá por eso mismo es necesario.

La motivación es volátil.
La disciplina, estructural.
Y el verdadero poder está en elegir los motivos que van a sostener tu vida.

Sigue leyendo en el artículo de El Antifilósofo en Vida Primal

Reply

or to participate.